El conflicto bélico que involucra a Estados Unidos (EEUU), Israel e Irán desató una escalada de volatilidad en el mercado energético global, con un aumento récord en los costos de los superpetroleros que transportan crudo y gas natural. 

Según fuentes del sector de envíos y datos de la industria, las tarifas de flete se dispararon tras los ataques de Teherán contra buques en el estrecho de Ormuz, vía estratégica que concentra cerca de una quinta parte del petróleo y grandes volúmenes de Gas Natural Licuado (GNL) que se consumen mundialmente.

Actualmente, el tránsito por esta ruta se encuentra casi paralizado debido a las represalias iraníes frente a los recientes ataques estadounidenses e israelíes, generando un efecto inmediato en los mercados de commodities. Los futuros del crudo Brent subieron casi un 10% en lo que va de la semana, reflejando el temor de los operadores a una interrupción prolongada del suministro.

En el segmento de transporte marítimo, la tarifa de referencia para los grandes buques transportadores de crudo (VLCC) que cubren la ruta TD3 -desde Medio Oriente a China- alcanzó un récord histórico de W419 en la escala Worldscale, equivalente a un costo operativo de U$S423.736 por día, según LSEG. Esta cifra duplica los valores del viernes pasado y profundiza la tendencia alcista que comenzó tras la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Jameneí, y el posterior cierre del Estrecho de Ormuz por parte de la Guardia Revolucionaria iraní, consignó el diario "Ámbito".

Impacto en el mercado de GNL

El transporte de gas natural también se ve afectado. Las tarifas diarias de buques tanque de GNL aumentaron más de un 40% el lunes, tras la decisión de Qatar de detener su producción. Según Spark Commodities, los fletes en el Atlántico subieron a U$S61.500 por día (+43%) y en el Pacífico a U$S41.000 (+45%). Expertos de Wood Mackenzie advierten que la escasez de buques podría llevar las tarifas spot a superar los u$s100.000 esta semana. Fraser Carson, analista de la consultora, señaló que “hasta que se pueda garantizar un paso seguro por el Estrecho de Ormuz, el transporte marítimo permanecerá inactivo”.

La situación ha obligado a varios armadores a suspender operaciones indefinidamente en el Golfo y afectó al puerto de Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos, un nodo clave para el suministro de búnker, lo que ha elevado los precios y desviado la demanda hacia otros puertos, como Singapur. Empresas como Hyundai Glovis ya elaboran planes de contingencia para buscar rutas y puertos alternativos, mientras el Ministerio Marítimo de Corea del Sur solicitó a sus transportistas evitar operaciones comerciales en la zona ante el riesgo de nuevos ataques.